¿Se
han parado a pensar cómo han cambiado los medios de comunicación en los últimos
años?¿Qué pensarían mis abuelos si hace 50 años se hubiera podido enviar una
carta de recepción instantánea? Seguro que el fantástico género epistolar no
hubiera existido ¿Y realizar una llamada de teléfono con un móvil, desde cualquier ubicación, poder leer prensa
al minuto a través de una maquina llamada ordenador, ver no sólo un canal en
televisión, sino cientos, escuchar todos los programas de radio del mundo o
navegar por el conocimiento a través de Internet?
Hace
muy poco tiempo las noticias de los periódicos ya eran viejas antes de llegar a
las rotativas. Nos enterábamos de cosas que habían pasado hace días. Ahora nos
ponemos nerviosos si no podemos saber lo que está ocurriendo en el presente más
inmediato, y preguntamos ni no hay una imagen o una secuencia de vídeo de
cualquier noticia de actualidad. Tenemos al alcance las 24 horas del día la
edición digital.
“Digital”,
otra de las nuevas palabras que se han incorporado al lenguaje
cotidiano, y que hace poco tiempo sólo servían para describir lo que se hacía con un dedo. Por cierto, ¿desaparecerá en algún momento el papel para
ser sustituido por las “tablet” digitales? Algunos analistas creen que es
cuestión de meses, y otros creen que el
papel seguirá entre nosotros para siempre.
En
poco tiempo, los medios han cambiado de manera vertiginosa. La tecnología ha
supuesto una revolución absoluta. Han aparecido redes sociales como Facebook o Twitter,
donde ya se hace verdadero periodismo. Plasmar lo que quieres decir en 140
caracteres es todo un reto. Twitter es ideal para aquellos que quieren conocer
retazos de la actualidad en cada instante.
¿Será
verdad que los periódicos se convertirán en productos para las élites, para
aquellos que estén dispuestos a pagar 3€ por un montón de hojas de papel
impreso? ¿ Quedarán sólo para los que para los que realmente quieran ser los
mejor informados, los que busquen estadísticas, opinión, análisis, reportajes...? El tiempo nos lo dirá, aunque todo me lleva a
pensar que el periódico impreso, tal y como lo conocemos, no morirá.
Cuando
apareció la radio se pensó que la prensa escrita desaparecería. Pero no fue
así. Lo mismo pasó cuando apareció esa “caja tonta” que conocemos como
televisor. Y nada de eso ha ocurrido. Son medios que conviven y se complementan
a la perfección.
Lo
importante realmente es poder elegir en cada momento el medio que mejor se
adapta a nuestros intereses, sin minusvalorar, por supuesto, un medio de comunicación tan potente como
Internet 2.0, en el que todos podemos estar conectados. Me gustaría saber cómo nos llegará la información dentro
de 50 años a nosotros, a la generación que hemos nacido y nos hemos criado con
Internet 2.0 y la telefonía móvil ¿Será
un cambio tan brusco como el que ahora estamos viviendo, o ya está todo
inventado?
Esperemos
que lo que no cambie, al menos, se la esencia del oficio: proporcionar
información veraz a los ciudadanos.






No hay comentarios:
Publicar un comentario